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Cómo usar tu viejo router como repetidor para mejorar WiFi

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Aprende a usar tu viejo router como repetidor para mejorar la señal WiFi en tu hogar con esta guía paso a paso.

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En este artículo, te mostraremos cómo puedes darle una nueva vida a tu viejo router utilizándolo como repetidor para mejorar la cobertura de tu red WiFi en casa. A menudo, los routers antiguos quedan relegados al olvido cuando adquirimos un nuevo dispositivo, pero con unos sencillos pasos, puedes convertir ese equipo en una herramienta útil para extender la señal de tu red inalámbrica.

Te guiaremos a través del proceso de conexión y configuración de tu router viejo, explicando cómo integrarlo en tu red doméstica para que funcione como un repetidor. Esto puede ser una solución económica y efectiva para resolver problemas de señal débil en áreas de tu hogar donde el WiFi no llega con suficiente fuerza.

¿Por qué usar un router viejo como repetidor?

Usar un router viejo como repetidor puede ser una solución económica y eficiente para mejorar la cobertura de tu red WiFi en áreas donde la señal es débil o inexistente. En lugar de invertir en un nuevo dispositivo, puedes aprovechar el hardware que ya tienes, dándole una segunda vida útil. Esto no solo es beneficioso para tu bolsillo, sino que también contribuye a reducir el desperdicio electrónico, promoviendo un uso más sostenible de los recursos tecnológicos.

Además, configurar un router viejo como repetidor puede ser una tarea relativamente sencilla y no requiere conocimientos técnicos avanzados. La mayoría de los routers modernos incluyen opciones de configuración que permiten habilitar el modo repetidor con unos pocos ajustes. Incluso si tu router no tiene esta opción de manera predeterminada, existen guías y tutoriales en línea que pueden ayudarte a realizar las configuraciones necesarias para que funcione como repetidor.

Otra ventaja de usar un router viejo como repetidor es la flexibilidad que ofrece en términos de ubicación. Puedes colocar el router en cualquier lugar de tu casa donde necesites mejorar la señal WiFi, siempre y cuando esté dentro del alcance de la red principal. Esto te permite cubrir áreas específicas, como sótanos, áticos o habitaciones alejadas del router principal, asegurando una conexión más estable y rápida en toda tu vivienda.

Verifica la compatibilidad del router

Antes de comenzar con la configuración, es crucial verificar si tu viejo router es compatible con el modo repetidor. No todos los routers tienen esta funcionalidad incorporada, especialmente los modelos más antiguos. Consulta el manual del usuario o busca en línea el modelo específico de tu router para confirmar si tiene la opción de modo repetidor o puente (bridge mode).

Si tu router no tiene esta opción, no te preocupes. Existen alternativas como instalar firmware de terceros, como DD-WRT o OpenWRT, que pueden añadir esta funcionalidad. Sin embargo, este proceso puede ser complejo y conlleva ciertos riesgos, como la posibilidad de dañar el router si no se realiza correctamente. Asegúrate de seguir las instrucciones detalladamente y de entender los riesgos antes de proceder con la instalación de un firmware alternativo.

Reúne los materiales necesarios

Antes de comenzar con la configuración de tu viejo router como repetidor, es importante asegurarte de tener todos los materiales necesarios a mano. Esto te permitirá llevar a cabo el proceso de manera más fluida y sin interrupciones. Aquí te dejamos una lista de lo que necesitarás:

  1. Router viejo: Asegúrate de que el router que planeas usar como repetidor esté en buen estado de funcionamiento. Es recomendable que tengas a mano el manual del usuario, ya que puede contener información útil sobre la configuración.

  2. Cable Ethernet: Un cable Ethernet será necesario para conectar el router viejo a tu ordenador durante el proceso de configuración. También puede ser útil si decides conectar el router viejo al router principal mediante una conexión cableada para una mayor estabilidad.

  3. Ordenador o portátil: Necesitarás un dispositivo con acceso a un navegador web para ingresar a la configuración del router. Asegúrate de que el dispositivo esté cargado y tenga una conexión estable a Internet.

  4. Acceso a la red principal: Debes conocer el nombre (SSID) y la contraseña de tu red WiFi principal. Esta información será necesaria para configurar el router viejo para que se conecte a la red existente.

  5. Fuente de alimentación: Asegúrate de tener el adaptador de corriente del router viejo y una toma de corriente cercana para enchufarlo durante el proceso de configuración y uso posterior.

Conecta el router viejo a la red

Para comenzar, necesitas conectar el router viejo a tu red doméstica. Una opción sencilla es utilizar dispositivos como PLCs (Power Line Communications), que transmiten la señal de internet a través del cableado eléctrico de tu hogar. Estos dispositivos suelen venir en pares: uno se conecta al router principal y a una toma de corriente, mientras que el otro se enchufa en una toma cercana al router viejo, proporcionando una conexión estable y rápida.

Otra alternativa es emplear un cable Ethernet largo para conectar directamente el router principal con el router viejo. Aunque esta opción puede ser menos estética debido a la necesidad de pasar el cable por diferentes habitaciones, ofrece una conexión más estable y rápida en comparación con las soluciones inalámbricas. Asegúrate de que el cable sea lo suficientemente largo para llegar desde el router principal hasta la ubicación deseada del router viejo, y que esté bien protegido para evitar daños.

Accede a la configuración del router

Para comenzar, conecta un ordenador al router viejo utilizando un cable Ethernet. Esto garantizará una conexión estable durante el proceso de configuración. Abre un navegador web en tu ordenador y escribe la dirección IP del router en la barra de direcciones. Las direcciones IP más comunes para acceder a la configuración del router son 192.168.1.1 o 192.168.0.1. Presiona Enter y deberías ver una pantalla de inicio de sesión.

Introduce la contraseña de administrador del router. Si no la has cambiado previamente, la contraseña predeterminada suele estar impresa en una pegatina en la parte inferior o trasera del router. En algunos casos, el nombre de usuario y la contraseña predeterminados son «admin» y «admin». Una vez que hayas ingresado las credenciales correctas, accederás al panel de configuración del router.

Dentro del panel de configuración, busca la opción que te permita cambiar el modo de funcionamiento del router. Esta opción puede estar etiquetada como «Modo Repetidor», «Modo Puente» o algo similar, dependiendo del fabricante y modelo del router. Si encuentras esta opción, selecciónala y sigue las instrucciones en pantalla para conectar el router viejo a tu red WiFi principal. Si no ves una opción específica para el modo repetidor, es posible que necesites realizar configuraciones avanzadas, como cambiar la dirección IP del router viejo para evitar conflictos con el router principal y reenviar las peticiones DHCP al router principal.

Cambia la IP del router viejo

Para evitar conflictos de red, es crucial cambiar la IP del router viejo. Primero, accede a la configuración del router a través de un navegador web, ingresando la dirección IP predeterminada del dispositivo, que suele ser 192.168.1.1 o 192.168.0.1. Una vez dentro, busca la sección de configuración de red o LAN.

En esta sección, encontrarás la opción para cambiar la dirección IP del router. Asegúrate de asignarle una IP que esté dentro del rango de tu red principal pero que no coincida con la IP del router principal ni con la de otros dispositivos conectados. Por ejemplo, si la IP de tu router principal es 192.168.1.1, podrías asignar al router viejo una IP como 192.168.1.2. Guarda los cambios y reinicia el router para que la nueva configuración surta efecto.

Después de cambiar la IP, es importante desactivar el servidor DHCP en el router viejo. El servidor DHCP es el encargado de asignar direcciones IP a los dispositivos que se conectan a la red, y tener dos servidores DHCP activos puede causar conflictos. Busca la opción de DHCP en la configuración del router y desactívala. De esta manera, el router principal será el único encargado de gestionar las direcciones IP en tu red.

Desactiva el servidor DHCP

Para evitar conflictos de red, es crucial desactivar el servidor DHCP en tu viejo router. El servidor DHCP es el encargado de asignar direcciones IP a los dispositivos conectados a la red. Si tienes dos routers con servidores DHCP activos, podrías experimentar problemas de conectividad y conflictos de IP.

Para desactivar el servidor DHCP, accede a la configuración del router viejo a través de su dirección IP en el navegador (generalmente 192.168.1.1 o 192.168.0.1). Una vez dentro, busca la sección de configuración de red o LAN. Allí encontrarás la opción para desactivar el servidor DHCP. Asegúrate de guardar los cambios antes de salir de la configuración.

Desactivar el servidor DHCP en el router viejo permitirá que el router principal sea el único encargado de asignar direcciones IP, lo que garantizará una red más estable y sin conflictos.

Configura el modo repetidor

Para configurar el modo repetidor en tu viejo router, primero conecta un ordenador al router mediante un cable Ethernet. Abre un navegador web y accede a la interfaz de configuración del router ingresando la dirección IP, que generalmente es 192.168.1.1 o 192.168.0.1. Una vez dentro, introduce la contraseña de administrador, que suele estar en una pegatina en el propio router o en el manual de usuario.

Una vez que hayas accedido a la configuración del router, busca la opción que te permita cambiar el modo de funcionamiento del dispositivo. Esta opción puede variar dependiendo del fabricante y modelo del router, pero generalmente se encuentra en la sección de configuración inalámbrica o de red. Selecciona el modo Repetidor o Extensor de Rango. A continuación, deberás ingresar los detalles de tu red WiFi principal, como el nombre de la red (SSID) y la contraseña. Esto permitirá que el router viejo se conecte a la red principal y extienda su señal.

Si tu router no tiene una opción específica para el modo repetidor, es posible que necesites realizar configuraciones adicionales. Por ejemplo, podrías tener que cambiar la dirección IP del router viejo para que no entre en conflicto con el router principal. Además, desactiva el servidor DHCP en el router viejo para que no asigne direcciones IP, dejando esta tarea al router principal. Guarda los cambios y reinicia el router para que las nuevas configuraciones surtan efecto.

Coloca el router en una ubicación óptima

Para maximizar la efectividad de tu viejo router como repetidor, es crucial colocarlo en una ubicación óptima. La posición ideal es a medio camino entre el router principal y las áreas donde la señal WiFi es débil. Esto asegura que el repetidor reciba una señal fuerte del router principal y pueda retransmitirla eficazmente a las zonas con poca cobertura.

Evita colocar el router repetidor en lugares con muchas obstrucciones, como paredes gruesas o muebles grandes, ya que estos pueden interferir con la señal. Además, mantén el router alejado de dispositivos electrónicos que puedan causar interferencias, como microondas, teléfonos inalámbricos y otros aparatos que operen en la misma frecuencia. Una ubicación elevada, como una estantería alta, puede ayudar a mejorar la cobertura y la calidad de la señal.

Prueba la conexión y ajusta según sea necesario

Una vez que hayas configurado tu viejo router como repetidor, es crucial probar la conexión para asegurarte de que todo funciona correctamente. Desconecta el cable Ethernet (si lo usaste) y verifica si puedes conectarte a la red WiFi extendida desde diferentes dispositivos. Asegúrate de que la señal es fuerte y que puedes navegar por internet sin problemas.

Si notas que la conexión es inestable o la velocidad es baja, es posible que necesites ajustar la ubicación del router repetidor. Intenta colocarlo en un punto intermedio entre el router principal y las áreas donde la señal es más débil. Esto puede ayudar a mejorar la cobertura y la calidad de la señal.

Además, revisa la configuración del canal WiFi en ambos routers. Si ambos están usando el mismo canal, puede haber interferencias que afecten el rendimiento. Cambia el canal en uno de los routers para minimizar estas interferencias. También puedes considerar actualizar el firmware del router viejo si hay una versión más reciente disponible, ya que esto puede mejorar la estabilidad y el rendimiento del dispositivo.

Conclusión

Utilizar un router viejo como repetidor puede ser una solución económica y efectiva para mejorar la cobertura de tu red WiFi en áreas donde la señal es débil. Aunque el proceso puede requerir algunos ajustes técnicos, como cambiar la configuración de IP y desactivar el servidor DHCP, los beneficios de una mejor conectividad en toda tu casa o espacio de trabajo pueden valer la pena el esfuerzo.

Es importante tener en cuenta que no todos los routers antiguos son compatibles con el modo repetidor, y la velocidad de la conexión puede no ser tan alta como la de los dispositivos más modernos. Sin embargo, para aquellos que buscan una solución rápida y sin costo adicional, reutilizar un router viejo puede ser una excelente opción. Asegúrate de seguir cuidadosamente los pasos de configuración y, si es necesario, consulta el manual del dispositivo o busca ayuda en línea para resolver cualquier problema que pueda surgir.

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