Conecte con nosotros

Tecnología

¿Por qué el teclado de los teléfonos es así y no de otra forma?

¡Lee y comparte nuestras noticias!

Descubre la historia y razones detrás de la disposición del teclado de los teléfonos y su evolución desde los años 1960.

¡Lee y comparte nuestras noticias!

En este artículo, exploraremos la historia y las razones detrás de la disposición actual del teclado de los teléfonos. Analizaremos cómo un estudio realizado por AT&T en 1960 influyó en la configuración de los teclados de los teléfonos que usamos hoy en día. Este estudio evaluó múltiples diseños y seleccionó el más eficiente en términos de velocidad y precisión de marcado.

También compararemos la disposición del teclado telefónico con la de las calculadoras de la misma época, que curiosamente tenían una numeración inversa. Esta comparación nos permitirá entender mejor las decisiones de diseño y cómo estas han afectado la usabilidad y la coherencia entre diferentes dispositivos.

Historia del teclado telefónico

En la década de 1960, AT&T llevó a cabo un estudio titulado «Human Factors Engineering Studies of the Design and Use of Pushbutton Telephone Sets» con el objetivo de encontrar una alternativa más eficiente al disco de marcar tradicional. Este estudio evaluó dieciséis diseños iniciales de teclados, de los cuales cinco fueron seleccionados como finalistas. Las pruebas realizadas midieron la velocidad de marcado, la precisión y la mejora con el tiempo de los usuarios al utilizar cada diseño.

A pesar de que ningún diseño destacó significativamente en todas las métricas, la disposición final del teclado telefónico se eligió considerando parámetros de diseño y escalabilidad. Este diseño, que coloca los números en una cuadrícula de tres filas y tres columnas con el 1 en la esquina superior izquierda y el 9 en la esquina inferior derecha, se convirtió en el estándar debido a su facilidad de uso y su capacidad para ser implementado en una amplia variedad de dispositivos.

Curiosamente, los teclados de las calculadoras de los años 1950 tenían una numeración inversa, con el 1 en la esquina inferior izquierda y el 9 en la esquina superior derecha. Esta diferencia en la disposición plantea preguntas sobre la coherencia en el diseño de dispositivos numéricos, pero la elección del diseño del teclado telefónico se basó en estudios específicos de usabilidad y eficiencia para el contexto de la marcación telefónica.

El estudio de AT&T en 1960

El estudio de AT&T en 1960, titulado «Human Factors Engineering Studies of the Design and Use of Pushbutton Telephone Sets», fue un hito en la evolución del diseño de teclados telefónicos. Este estudio se llevó a cabo con el objetivo de encontrar una disposición óptima para las teclas que reemplazarían al disco de marcar tradicional. Se evaluaron dieciséis diseños iniciales, de los cuales cinco fueron seleccionados como finalistas para pruebas más exhaustivas.

Durante las pruebas, se midieron varios factores, incluyendo la velocidad de marcado, la precisión y la mejora con el tiempo. Aunque ningún diseño destacó significativamente en todos los aspectos, la disposición final se eligió considerando parámetros de diseño y escalabilidad. Este enfoque permitió descartar otros diseños menos populares y menos eficientes.

Curiosamente, los teclados de las calculadoras de los años 1950 tenían una numeración inversa, lo que plantea preguntas sobre la coherencia en el diseño de dispositivos de entrada numérica. Sin embargo, la disposición elegida por AT&T para los teléfonos se ha mantenido prácticamente inalterada desde entonces, demostrando su eficacia y aceptación generalizada.

Alternativas evaluadas y diseños iniciales

En el estudio de AT&T, se evaluaron dieciséis diseños iniciales para el teclado de los teléfonos, cada uno con diferentes disposiciones de los números. Entre las alternativas consideradas, se incluyeron configuraciones lineales, circulares y en forma de cruz. Los investigadores buscaban una disposición que no solo fuera intuitiva para los usuarios, sino que también permitiera una marcación rápida y precisa.

De los dieciséis diseños iniciales, cinco fueron seleccionados como finalistas para pruebas más exhaustivas. Estos diseños finalistas se sometieron a una serie de pruebas con usuarios para medir la velocidad de marcado, la precisión y la facilidad de aprendizaje. Aunque algunos diseños mostraron ligeras ventajas en ciertos aspectos, ninguno se destacó de manera significativa sobre los demás en todas las métricas evaluadas.

Criterios de selección: velocidad y precisión

En el estudio de AT&T, uno de los principales criterios para seleccionar la disposición del teclado fue la velocidad de marcado. Se realizaron pruebas exhaustivas con diferentes diseños para determinar cuál permitía a los usuarios marcar números de manera más rápida. Los participantes en el estudio fueron cronometrados mientras utilizaban cada diseño, y se registraron los tiempos de marcado para evaluar la eficiencia de cada disposición. Aunque algunos diseños mostraron ligeras ventajas en términos de velocidad, las diferencias no fueron lo suficientemente significativas como para descartar otros factores de consideración.

La precisión también fue un factor crucial en la evaluación de los diseños. Se midió la cantidad de errores cometidos por los usuarios al marcar números en cada disposición de teclado. Los errores incluían tanto la pulsación de teclas incorrectas como la omisión de dígitos. Al igual que con la velocidad, las pruebas de precisión no revelaron un diseño claramente superior. Sin embargo, se observó que los usuarios tendían a cometer menos errores con disposiciones que seguían un patrón más intuitivo y familiar, lo que influyó en la decisión final.

La disposición final: razones y ventajas

La disposición final del teclado de los teléfonos, con los números organizados en una cuadrícula de tres columnas y cuatro filas, no fue una elección arbitraria. Esta configuración fue seleccionada después de extensos estudios y pruebas realizados por AT&T en la década de 1960. Los investigadores evaluaron múltiples diseños, considerando factores como la velocidad de marcado, la precisión y la facilidad de uso. Aunque no hubo un diseño que sobresaliera claramente en todas las métricas, la disposición actual fue elegida por su equilibrio entre estos factores y su adaptabilidad a futuros desarrollos tecnológicos.

Una de las principales ventajas de esta disposición es su familiaridad y facilidad de uso. Al mantener una estructura consistente y lógica, los usuarios pueden aprender rápidamente a utilizar el teclado, lo que reduce el tiempo de adaptación y los errores de marcado. Además, la disposición en una cuadrícula facilita la memorización de la ubicación de los números, lo que mejora la eficiencia y la rapidez con la que se pueden realizar las llamadas. Esta familiaridad también se ha trasladado a otros dispositivos, como los cajeros automáticos y los sistemas de entrada de datos, creando una coherencia en la experiencia del usuario.

Otra ventaja significativa es la escalabilidad del diseño. La disposición en una cuadrícula permite la integración de teclas adicionales, como las de funciones especiales (asterisco y numeral), sin alterar la lógica del diseño. Esto ha permitido que el teclado evolucione y se adapte a nuevas tecnologías y necesidades, como la marcación de números de emergencia y la introducción de servicios interactivos. La flexibilidad del diseño ha sido clave para su durabilidad y su capacidad para mantenerse relevante a lo largo de las décadas.

Comparación con teclados de calculadoras

La disposición del teclado de los teléfonos, con los números del 1 al 9 organizados en una cuadrícula de tres por tres, difiere notablemente de la disposición de los teclados de las calculadoras, que suelen tener los números en orden inverso, con el 1 en la parte inferior izquierda y el 9 en la parte superior derecha. Esta diferencia ha generado curiosidad y debate sobre las razones detrás de cada diseño.

Una teoría sugiere que la disposición de los teclados de las calculadoras se deriva de las máquinas sumadoras mecánicas, que tenían los números organizados de manera que facilitara la entrada rápida de datos numéricos. En contraste, el diseño del teclado telefónico fue optimizado para la facilidad de uso y la velocidad de marcado, basándose en estudios de ergonomía y usabilidad realizados por AT&T en la década de 1960.

Además, la familiaridad y la consistencia con los teclados de las máquinas de escribir y las primeras computadoras también pudieron influir en la disposición del teclado telefónico. La elección de un diseño diferente para los teléfonos podría haber sido una decisión consciente para evitar confusiones y mejorar la eficiencia en la marcación de números, un proceso que es fundamentalmente diferente de la entrada de datos en una calculadora.

Impacto en la usabilidad y la adopción

La disposición del teclado de los teléfonos ha tenido un impacto significativo en la usabilidad y la adopción de estos dispositivos. Al estandarizar la disposición de los números en un formato de tres filas y tres columnas, con el cero ubicado debajo, se facilitó la transición de los usuarios desde el disco de marcar tradicional a los nuevos teléfonos de botones. Esta familiaridad en el diseño permitió que los usuarios se adaptaran rápidamente, reduciendo la curva de aprendizaje y mejorando la eficiencia en la marcación de números.

Además, la disposición del teclado también influyó en la adopción de los teléfonos de botones en entornos comerciales y domésticos. La consistencia en el diseño permitió que las personas pudieran utilizar diferentes modelos de teléfonos sin necesidad de reaprender la disposición de los números. Esto no solo mejoró la experiencia del usuario, sino que también impulsó la aceptación generalizada de los teléfonos de botones, contribuyendo a su rápida proliferación en todo el mundo.

Evolución del teclado telefónico hasta hoy

La evolución del teclado telefónico ha sido un proceso marcado por la búsqueda de eficiencia y facilidad de uso. En los primeros días de la telefonía, los usuarios dependían de un disco de marcar rotatorio, que requería girar un dial para cada número. Este método, aunque funcional, era lento y propenso a errores. Con el avance de la tecnología y la necesidad de mejorar la experiencia del usuario, surgió la idea de reemplazar el disco de marcar con un teclado de botones.

En la década de 1960, AT&T llevó a cabo un estudio exhaustivo para determinar la mejor disposición para un teclado de botones. Este estudio, conocido como Human Factors Engineering Studies of the Design and Use of Pushbutton Telephone Sets, evaluó dieciséis diseños diferentes, de los cuales cinco fueron seleccionados como finalistas. Las pruebas se centraron en la velocidad de marcado, la precisión y la facilidad de aprendizaje. Aunque ningún diseño se destacó significativamente en todos los aspectos, la disposición que conocemos hoy, con los números del 1 al 9 organizados en una cuadrícula de tres por tres, fue finalmente seleccionada.

La elección de esta disposición no solo se basó en los resultados de las pruebas, sino también en consideraciones de diseño y escalabilidad. A lo largo de los años, esta configuración se ha mantenido constante, incluso con la transición a los teléfonos móviles y, más recientemente, a los teléfonos inteligentes. La familiaridad y la eficiencia de este diseño han demostrado ser duraderas, permitiendo a los usuarios adaptarse rápidamente a nuevos dispositivos sin necesidad de reaprender la disposición del teclado.

Conclusión

La disposición del teclado de los teléfonos que conocemos hoy en día es el resultado de un meticuloso proceso de investigación y pruebas llevado a cabo por AT&T en la década de 1960. A través de su estudio, se evaluaron múltiples configuraciones para determinar cuál sería la más eficiente y fácil de usar para los usuarios. Aunque no hubo un diseño que sobresaliera claramente en términos de velocidad y precisión, la disposición final fue seleccionada por su equilibrio entre funcionalidad y escalabilidad.

Este diseño ha perdurado a lo largo de los años, convirtiéndose en un estándar ampliamente aceptado y utilizado en todo el mundo. La elección de esta disposición no solo refleja un enfoque basado en la ergonomía y la usabilidad, sino también una consideración práctica para la fabricación y la adaptación a diferentes dispositivos. A pesar de las diferencias con otros teclados, como los de las calculadoras, la consistencia y familiaridad del teclado telefónico han demostrado ser factores clave en su adopción y longevidad.

Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *